jueves, 11 de junio de 2009

Cantona

ZONA ARQUEOLÓGICA CANTONA


Cantona es una ciudad prehispánica de arquitectura única en el país, cuya posición geográfica temporal y cultural jugó un papel impresindible en el México antiguo. Cantona es considerada la ciudad más urbanizada del México prehispánico. Su extensa red de comunicaciones, con calzadas de hasta 1 km de longitud, permitía un fuerte control de sus habitantes. Además, existían calles amuralladas que bien podían cerrarse fácilmente en caso de una invasión. Desarrollada en una época de fuertes conflictos sociales, Cantona se fue convirtiendo con el tiempo en una fortaleza.



El gran número de juegos de pelota identificados en esta ciudad (24 hasta ahora) es clara muestra de la importancia que se le daba a las ceremonias religiosas. Y entre éstas la decapitación y la mutilación fueron frecuentes y con toda seguridad estaban relacionadas con la fertilización de la tierra. Se ha encontrado también gran cantidad de esculturas fálicas tanto en los juegos de pelota como en plazas y otros lugares de Cantona, y fueron descubiertos nueve falos y dos hachas votivas colocadas sobre un conjunto de restos humanos y otras ofrendas, al pie de la pirámide más grande de todo el sitio, en la llamada Plaza de la Fertilización de la Tierra.

Esta ciudad, cuyo desarrollo se dio del 600 al 1000 d.C., tiene un área de 12 km2, y aunque la zona trabajada representa menos de 1%, es una buena muestra de la gran extensión que abarcó. Cantona se convirtió en uno de los estados más fuertes del México prehispánico, pero fue abandonada en 1050 debido a cambios climáticos que desecaron la región y a la llegada de grupos chichimecas.

Se han habilitado 15 grandes unidades arquitectónicas para visita: calzada 1; patio 2, patio 13, acceso poniente; conjunto de juego de pelota 5; conjunto de juego de pelota 6; plaza central y juego de pelota 22; el palacio; conjunto juego de pelota 7 y del juego de pelota 23; plaza oriente o del mirador; terrazas o unidad 13; unidad 12 y calzada 2. Cantona está ubicada en la cuenca oriental, en su parte central ocupa parte de los municipios de Tepeyahualco de Hidalgo y Cuyoaco en el estado de Puebla.


Cantona se encuentra a 18 kilómetros de la cabecera municipal. Las construcciones se hicieron aprovechando lo escarpado del terreno, sin guardar una simetría como la que presentan, por ejemplo, Teotihuacan, Xochicalco o Monte Albán. Asimismo, las partes más altas del derrame basáltico se destinaron para la acrópolis, donde se sitúan las estructuras más importantes y donde residían los dirigentes.

Una característica especial es el estilo constructivo de Cantona, donde no se empleó cementante alguno. Las piedras fueron dispuestas unas junto a otra y las hendiduras sólo fueron rellenadas con tierra. El éxito de tal estilo de construcción se demuestra después de un milenio en que las estructuras han soportado las inclemencias del tiempo, además de la acción destructiva de los saqueadores durante medio siglo.